Chihuahua retomó la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos con el cruce de las primeras 750 cabezas por el puerto fronterizo San Jerónimo-Santa Teresa. La actividad permanecía restringida debido a las medidas sanitarias implementadas por la contingencia del Gusano Barrenador del Ganado.
Antes de ingresar al mercado estadounidense, los animales pasaron por un proceso de inspección sanitaria. Autoridades de Senasica, representantes del Gobierno estatal y del sector ganadero supervisaron el primer embarque después de la reapertura.
Exportación de ganado buscará llegar a 100 mil animales
El sector ganadero tiene como objetivo alcanzar alrededor de 100 mil cabezas exportadas hacia Estados Unidos. La Secretaría de Desarrollo Rural prevé que el flujo aumente progresivamente cada semana para facilitar la salida de la producción acumulada en Chihuahua.
La dependencia atribuyó la reanudación a la coordinación entre productores, autoridades sanitarias mexicanas y estadounidenses y organismos involucrados en las medidas de prevención contra el gusano barrenador.
Para esta primera etapa, el puerto de San Jerónimo dispone de 17 médicos veterinarios encargados de las labores de preinspección. Además, cuatro binomios caninos participan en las revisiones sanitarias establecidas para los movimientos de ganado.
Mantienen medidas contra el gusano barrenador
La reapertura opera bajo protocolos y acuerdos binacionales que buscan reducir riesgos sanitarios durante los cruces fronterizos. Las medidas resultan relevantes para mantener abierto el acceso de los productores chihuahuenses al mercado estadounidense.
La Secretaría de Desarrollo Rural continuará las acciones preventivas en el estado. El programa incluye capacitación para productores, difusión de protocolos de atención y distribución de kits destinados a facilitar una detección oportuna ante posibles casos.
El cruce de las primeras 750 cabezas representa apenas el comienzo de la reactivación. Alcanzar la meta de 100 mil animales dependerá del incremento gradual de los embarques y del cumplimiento permanente de los controles sanitarios acordados entre México y Estados Unidos.