El alcalde de Elota, Richard Millán Vázquez, llamó la atención durante los festejos patrios por utilizar un traje negro con bordados, hombreras y una larga capa. En redes sociales, usuarios compararon su vestimenta con la de un emperador, mientras su administración mantiene pendientes observaciones por casi 14 millones de pesos.
Millán encabezó la ceremonia del 15 de septiembre en la plazuela de La Cruz. Antes difundió un video desde un espacio decorado con muebles dorados y una silla de terciopelo azul. Después de las críticas, defendió públicamente su forma de vestir y aseguró que sus gustos lo hacen feliz.
Alcalde de Elota enfrenta observaciones por casi 14 mdp
La atención sobre su vestimenta coincidió con la revisión de la Cuenta Pública 2025. La Auditoría Superior del Estado de Sinaloa reportó 87 resultados observados de 130 revisados y 13 millones 976 mil pesos en recuperaciones probables.
Entre los conceptos señalados aparecen gastos que requieren mayor documentación y anticipos pendientes de recuperar. El procedimiento contempla 36 pliegos de observaciones y el Ayuntamiento puede presentar pruebas para solventarlos.
Millán rechazó que exista un desvío y aseguró que su administración integra los documentos correspondientes. Una observación de auditoría no acredita por sí misma un delito ni significa que los recursos hayan sido desviados.
De candidato ciudadano a una alcaldía ganada por 37 votos
Richard Millán llegó a la presidencia municipal para el periodo 2024-2027 mediante una candidatura ciudadana respaldada por Movimiento Ciudadano. Obtuvo 5 mil 574 votos en 2024, solamente 37 más que la candidatura de Morena. El resultado dio a MC su primera alcaldía en Sinaloa.
Sin embargo, Movimiento Ciudadano se deslindó políticamente del presidente municipal en mayo de 2026 después de que respaldó públicamente al entonces gobernador Rubén Rocha Moya. El partido aclaró que había competido como candidato ciudadano y no pertenecía a su militancia.
Otros episodios también han colocado al funcionario bajo atención pública. En 2025 mostró una oficina con mobiliario dorado y una réplica personalizada de una silla asociada con Benito Juárez. Meses después, un viaje a París generó cuestionamientos sobre su ausencia del municipio.
En mayo pasado recibió además un Doctorado Honoris Causa, una distinción honorífica que no equivale a cursar un doctorado académico.
Por ahora, más allá de la polémica generada por su atuendo, el alcalde de Elota tiene pendiente responder a las observaciones de la fiscalización de 2025. El plazo reportado para presentar documentación ante la Auditoría vence el 24 de septiembre.