Las urnas se abrieron este domingo en Coahuila para renovar las 25 diputaciones del Congreso local en la única jornada electoral de 2026 en México, un proceso que mantiene la atención nacional por el papel que juega la entidad como uno de los últimos bastiones del PRI.
Desde las primeras horas, la instalación de casillas avanzó sin incidentes mayores en distintos municipios del estado. En Saltillo, donde se concentra buena parte de la actividad política, la participación comenzó de manera ordenada y con afluencia moderada de votantes.
Coahuila pone a prueba la fuerza del PRI y Morena
La elección representa mucho más que la renovación del Poder Legislativo estatal. En los hechos, funciona como una medición del peso político que conserva el priismo en Coahuila frente al crecimiento nacional de Morena.
El gobernador Manolo Jiménez acudió a emitir su voto durante la mañana y destacó que la jornada se desarrollaba en un ambiente de tranquilidad. Para garantizar la seguridad, autoridades desplegaron miles de elementos de corporaciones estatales, municipales y federales en todo el territorio.
Sin embargo, el proceso también arrancó entre acusaciones cruzadas. Representantes de Morena, PT y PAN denunciaron presuntas presiones contra operadores políticos, mientras que dirigentes priistas rechazaron los señalamientos y respondieron con críticas dirigidas al partido gobernante a nivel federal.
Congreso local y futuro político en juego
La disputa contempla 16 diputaciones de mayoría relativa y nueve de representación proporcional. No obstante, para muchos analistas el resultado servirá para medir la capacidad de resistencia política que todavía conserva el PRI en Coahuila.
Las proyecciones previas a la jornada colocaban a la alianza encabezada por el tricolor como favorita para mantener el control del Congreso estatal, respaldada por una estructura territorial que continúa siendo una de las más sólidas del norte del país.
Por su parte, Morena llegó a la elección con retos internos relacionados con la organización territorial y la consolidación de liderazgos locales. A pesar de su fortaleza nacional, el partido aún enfrenta dificultades para construir una presencia comparable a la del priismo en Coahuila.
Los primeros resultados oficiales comenzarán a perfilarse después del cierre de casillas. Entonces se conocerá si el estado mantiene el equilibrio político que ha caracterizado a la entidad durante los últimos años o si aparecen señales de cambio en uno de los escenarios electorales más observados del país.