La visita de la dirigencia nacional de morena a Chihuahua terminó envuelta en rechazos, espectaculares con mensajes contra el partido y un ambiente político cada vez más confrontativo por el caso de los agentes de la CIA en operativos dentro del estado.
Lo que la cúpula de morena pretendía convertir en una demostración de fuerza terminó exhibiendo el desgaste y la polarización que ya provoca el conflicto político en Chihuahua. La marcha convocada bajo el discurso de “defensa de la soberanía” estuvo acompañada de protestas, reclamos y críticas abiertas contra los dirigentes nacionales del partido guinda.
Crece confrontación por visita de líderes de morena
Desde días antes de la movilización comenzaron a aparecer espectaculares y vallas publicitarias en distintos puntos de Chihuahua capital con mensajes dirigidos contra la dirigencia de morena y contra la utilización política del caso relacionado con los agentes extranjeros.
Los espectaculares cuestionaban la presencia de figuras nacionales del partido mientras el estado enfrenta crisis de inseguridad, problemas en el campo y tensión social creciente.
La llegada de Ariadna Montiel, Luisa María Alcalde, Andrea Chávez y Andrés Manuel López Beltrán elevó todavía más el ambiente de confrontación. Andy López Beltrán incluso fue recibido entre abucheos y rechiflas durante actividades relacionadas con la movilización, reflejando el rechazo de sectores ciudadanos hacia la estrategia política impulsada por Morena en Chihuahua.
Además, el partido anunció transmisiones en vivo y actos de movilización enfocados en exigir juicio político contra Maru Campos aun cuando las investigaciones oficiales siguen abiertas.

Chihuahua se convierte en campo de batalla político
Mientras Claudia Sheinbaum insiste en no politizar el caso de Rubén Rocha Moya en Sinaloa, en Chihuahua la dirigencia de Morena decidió convertir el tema de los agentes de la CIA en una plataforma electoral rumbo a 2027.
Las acusaciones de soberanía nacional, los discursos encendidos y la presión mediática contrastan con la falta de conclusiones oficiales sobre la responsabilidad directa de Maru Campos en el operativo realizado en la Sierra Tarahumara.
A la par de la movilización morenista, productores agrícolas y ciudadanos inconformes continúan realizando protestas por el conflicto del agua, la falta de apoyos al campo y la inseguridad que golpea varias regiones del estado.
Los espectaculares colocados en Chihuahua dejaron claro que la confrontación política ya salió de los discursos partidistas y ahora se libra directamente en las calles, donde Morena enfrenta cada vez más resistencia y rechazo de sectores que ven en estas movilizaciones un intento de explotar políticamente una crisis estatal.