Morena enfrenta una nueva semana marcada por controversias que involucran a tres de sus figuras políticas. Marina del Pilar Ávila, Andrés Manuel López Beltrán y Rubén Rocha Moya se encuentran bajo los reflectores por asuntos que han generado presión política y mediática para el partido y el gobierno de Claudia Sheinbaum.
Los casos son distintos, pero tienen un punto de coincidencia: los tres están relacionados, de una u otra manera, con Estados Unidos, lo que aumenta su impacto en un momento particularmente sensible para la relación bilateral.
Marina del Pilar y los audios que reavivaron la polémica
La gobernadora de Baja California arrastra desde 2025 la controversia relacionada con la cancelación de su visa estadounidense y la de su entonces esposo, Carlos Torres Torres.
La situación volvió a ocupar espacio en la agenda pública después de la difusión de audios atribuidos a conversaciones de la mandataria con presuntos agentes estadounidenses.
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En una de las grabaciones difundidas en julio, Marina del Pilar expresó su disposición a proporcionar información de las reuniones de seguridad como parte de una estrategia para buscar cooperación ante un supuesto proceso de extradición.
La publicación de los audios generó críticas de la oposición y abrió un nuevo debate sobre la actuación de la gobernadora.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió que no estaba claro con quién hablaba la mandataria, mientras que el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, sostuvo que en las mesas de seguridad no se manejan datos sensibles de esa naturaleza.
Andy López Beltrán y el retiro de su visa
Otro frente surgió el 13 de agosto, cuando Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, informó que Estados Unidos le retiró la visa.
El morenista respondió mediante una carta dirigida a Donald Trump. En ella calificó la decisión como política y cuestionó la actuación de funcionarios estadounidenses.
El caso provocó una reacción del gobierno mexicano y de Morena, que interpretaron la medida como un asunto relacionado con la soberanía y una posible injerencia extranjera en la política nacional.
La oposición, en cambio, aprovechó el episodio para cuestionar el respaldo oficial hacia López Beltrán y señalar investigaciones que, según sus declaraciones, estarían relacionadas con una red de huachicol fiscal.
Rocha Moya: regreso y nueva licencia
El tercer caso involucra al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Después de solicitar licencia y permanecer alejado del cargo durante varios meses, Rocha anunció el 20 de agosto su regreso a la gubernatura.
La decisión provocó una rápida reacción dentro de Morena. Gobernadores, legisladores y funcionarios federales marcaron distancia del regreso y señalaron que se trataba de una decisión personal.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum publicó posteriormente un mensaje en el que habló de “ambición” y “arrogancia”, en una referencia que fue interpretada como una crítica al mandatario sinaloense.
Horas después, Rocha Moya volvió a solicitar licencia por tiempo indefinido.
El Congreso de Sinaloa recibió la solicitud y convocó a una sesión extraordinaria para analizarla.
Tres casos que complican el escenario político
Los tres episodios llegan mientras Morena comienza a preparar el escenario rumbo a las elecciones de 2027.
De acuerdo con el análisis de Infobae, las controversias podrían tener un costo político para el partido oficialista, especialmente porque el próximo proceso electoral pondrá en juego 17 gubernaturas, además de diputaciones federales.
Más allá de las acusaciones y posicionamientos partidistas, los casos muestran un problema adicional para Morena: la necesidad de administrar crisis que involucran a figuras cercanas al movimiento mientras intenta mantener una imagen de cohesión política.
Por ahora, Marina del Pilar continúa al frente de Baja California, Andy López Beltrán mantiene su actividad política dentro de Morena y Rocha Moya quedó nuevamente fuera del gobierno de Sinaloa tras solicitar licencia.
La presión, sin embargo, ya está instalada.