Chihuahua

Activistas rarámuris denuncian amenazas, agresiones y desplazamiento forzado

Rarámuris denuncian amenazas, agresiones y desplazamiento forzado

Activistas rarámuris en la comunidad de Choréachi denunciaron que caciques del municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, han amenazado, agredido y obligado a decenas de familias a desplazarse.

Activistas rarámuris en la comunidad de Choréachi denunciaron que caciques del municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, han amenazado, agredido y obligado a decenas de familias a desplazarse.

Esto debido a que el pueblo rarámuri reclamar “el reconocimiento y protección de su territorio ancestral y de sus bosques”.

Desde hace más de 30 años, los defensores rarámuri han reclamado el reconocimiento de su territorio ancestral “ante tribunales e instancias administrativas, con acompañamiento de Alianza Sierra Madre, AC (Asmac)”.

Incluso en 2018 obtuvieron una sentencia favorable en el Tribunal Superior Agrario, que actualmente se encuentra en análisis en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Sin embargo, los caciques de la zona han agredido y amenazado a los abogados, activistas rarámuris e integrantes de Asmac en Choréachi.

El pueblo rarámuri también denuncia los asesinatos de las autoridades tradicionales Isidro Baldenegro, Juan Ontiveros, Jaime Subías y Socorro Anaya, así como “desplazamiento de familias, amenazas y agresiones permanentes”.

Piden intervención del gobierno para resolver conflicto de Choréachi

El representante legal y el responsable técnico forestal del ejido Colorada de los Chávez, en el municipio de Guadalupe y Calvo, buscan la mediación de autoridades imparciales, estatales o federales para lograr un acuerdo firmado y reconocido legalmente que ponga fin al litigio de tierras con la comunidad ejidal de Choreachi, para beneficio de ambas partes.

A más de 13 años sin solución de los problemas entre los dos ejidos, Alfonso Domínguez, representante legal de Colorada de los Chávez y el Responsable Técnico Forestal, Jesús Manuel Ontiveros, solicitaron la intervención de las autoridades para que, de una vez por todas, pongan fin al conflicto que hay por las tierras.

Por su parte, el ingeniero Jesús Manuel Ontiveros señaló que el problema no es únicamente entre Colorada y Choreachi, sino entre todos los grupos indígenas.

Destacó que la superficie que se está peleando cuenta con un valor aproximadamente de 20 millones de pesos anuales.

Nydia Mejía